Coño, qué sorpresa: Resulta que la organización que apoya la denuncia contra Julio Iglesias es uno de los chiringuitos de Soros. Que, por lo visto, es el mismo que montó campañas similares contra Morgan Freeman, Plácido Domingo y algún millonario famoso más. Denuncias que luego resultaron ser falsas.
A mí ya me resultaba raro que un tío que se ha pasado por la piedra a miles de tías espectaculares, tuviese necesidad de meter mano a dos callos malayos, aunque nunca se sabe.
En cualquier caso, a las teles perrosanchistas les ha venido de lujo el culebrón para hablar del tema a todas horas y que la peña se olvide de las decenas de acosadores reales, convictos y confesos del PSOE y sus satélites podemeros o de la omnipresente corrupción del Régimen del 78.
J.L.Antonaya.